jueves, 22 de junio de 2017

¿POR QUÉ INSTALAR UN DESFIBRILADOR EN COMUNIDADES DE VECINOS?


España está a la cola de Europa en número de desfibriladores.

La muerte súbita es un problema de primera magnitud que al año se cobra la vida de miles de personas en todo el mundo.

Cantidad de desfibriladores por pais. Venexon
España, con 10.000 desfibriladores, está a la cola de Europa.


La existencia de desfibriladores semiautomáticos en lugares públicos y la formación en las técnicas básicas de recuperación cardiopulmonar podrían salvar un elevado porcentaje de las personas que sufren un paro cardíaco.
Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en España, en concreto las patologías relacionadas con el corazón. En nuestro país fallecen más de 30.000 personas al año por paradas cardiorrespiratorias.

No obstante, muchas podrían evitarse con el uso de un desfibrilador en los primero cinco minutos del suceso.

Cada año fallecen unas 30.000 personas en España por paradas cardiorespiratorias. 

El motivo son las distintas normativas que hay en las comunidades autónomas, las cuales, además, van cambiando y actualizándose "constantemente", lo que provoca que España no tenga una legislación nacional que inste a la instalación de desfibriladores en todas las comunidades.

Cada vez son más las comunidades de propietarios  que creen en la importancia de instalar un desfibrilador en una zona común de su edificio. Una práctica común en lugares como Estados Unidos, Japón y otros países europeos, todo y que a fecha de hoy no es obligado, en un futuro no muy lejano acabará por convertirse en un acto de casi obligado cumplimiento como lo fue en su día con los extintores.

Desde Venexon consideramos recomendable la instalación de un desfibrilador para la protección y la prevención de tu salud, la de tus familiares y toda tu comunidad.



Casi el 65% de las muertes por paradas cardiacas se producen en domicilios. Este dato hace evidente la importancia de la presencia de desfibriladores en comunidades, accesibles a todos los propietarios. Actuar en los cinco primero minutos de una parada cardiaca es vital y es tiempo insuficiente para que lleguen los equipos de emergencia. La rápida intervención, a través de los desfibriladores, es fundamental para ganar tiempo y, como consecuencia, salvar vidas. Estudios revelan que los  desfibriladores en comunidades de vecinos podrían llegar a salvar 3.000 vidas al año en España.

Ganan importancia en comunidades con personas mayores o niños,  o en aquellas que cuentan con piscinas o gimnasios, en las que los residentes se someten a una agitada actividad física.

La instalación es sencilla y, al igual que otros elementos comunitarios como los extintores, deben cumplirse una serie de requisitos:

Desfibrilador seguro con una correcta instalación.
Mantenimiento continuado para que estén totalmente operativos el día de su uso.
Todo y que un DEA no se activa si no detecta el paro cardiaco se recomienda realizar cursos de formación en reanimación y uso de equipos a los propietarios para que sea accesible a cualquier persona y se pierda el miedo a utilizarlos.
Debe ocupar una zona común y visible del edificio.

Un desfibrilador en la comunidad de vecinos garantiza eficacia, gana minutos y, lo más importante, ayuda a salvar vidas.

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